| Durante el eclipse,
la sombra de la Luna atravesará buena parte de la Península
Ibérica, en dirección noroeste-sureste. Desde varias
localidades como Vigo, Santiago de Compostela, Orense, Zamora, Salamanca,
Valladolid, Segovia, Toledo, Madrid, Cuenca, Teruel, Albacete, Valencia,
Alicante o Sur de Ibiza, el fenómeno será visible
como un eclipse anular. El resto del territorio peninsular, así
como Canarias y Norte de África y la mayor parte de las islas
Baleares observará el eclipse como parcial, aunque hallándose
buena parte del disco solar cubierto por la Luna.

El siguiente mapa muestra las regiones de la Península
y Baleares en las que se podrá observar el eclipse anular. |
En el mapa de la izquierda, los bordes inferior y
superior de la franja muestran los límites de anularidad.
Si nos situamos más al norte del límite septentrional
–por ejemplo, en las localidades de León o Palencia–
o más al sur del límite austral –por ejemplo,
en Ciudad Real o Murcia– la Luna cubrirá sólo
parcialmente al Sol.
Dentro de la franja de anularidad observaremos el
eclipse anular, pero la geometría de éste no será
igual para todos los observadores, pues ello depende de la distancia
a la que nos situemos con respecto a la línea central. Los
observadores que contemplen el fenómeno en puntos situados
en la línea central, podrán observar durante el máximo
cómo el Sol y la Luna se sitúan concéntricamente,
de tal forma que a nuestros ojos el Sol presentará el aspecto
de un anillo perfecto en el cielo. Esto es algo que sucederá,
por ejemplo, en Madrid.
En cambio, cuanto más lejos estemos con respecto
a la línea central de la franja de anularidad, más
desviado se hallará el centro de la Luna con respecto al
centro del disco solar. De esta forma, durante el máximo
de anularidad, observaremos un anillo no concéntrico, hallándose
la Luna situada ligeramente más hacia un lado u otro con
respecto al centro del disco solar, dependiendo de nuestra posición
en el mapa. Si nos situamos al norte de la línea central
de anularidad, la Luna se hallará desplazada hacia la derecha
con respecto al disco solar; en cambio, si nos situamos al sur,
será hacia la izquierda. Esto se muestra en el gráfico
inferior. Además, la duración del máximo será
mayor cuanto más próximos nos encontremos a la línea
de máxima anularidad, tal como se indica en el mapa superior.
Imagen: aspecto
del Sol durante el máximo del eclipse con respecto al centro
de la franja de anularidad (ver mapa). Si nos situamos justo en
la línea central de la franja de anularidad, los discos del
Sol y de la Luna son concéntricos. Hacia el norte o el sur
de dicha línea, ambos discos dejan de ser concéntricos.
Los observadores situados fuera de la franja de anularidad observan
un eclipse parcial.

Cinco ejemplos de la geometría
del eclipse anular en función de la situación
del observador dentro de la franja de anularidad. |
A la hora de mostrar efemérides sobre los
eclipses anulares suele referirse a cuatro contactos entre el Sol
y la Luna. La siguiente figura ilustra el significado de estos contactos.
Aunque en la figura apreciamos el aspecto de la Luna, en la realidad
ésta es imposible de observar, pues la cara orientada hacia
la Tierra no recibe luz solar y se muestra absolutamente oscura.

El primer contacto se refiere al momento en el que
el borde de la Luna y el del Sol se tocan tangencialmente, iniciándose
la fase parcial del eclipse. Justo a partir de ese momento comienza
a observarse como nuestro satélite natural va tapando poco
a poco parcialmente al Sol. El segundo contacto, en el caso de un
eclipse anular, se produce en el primer momento en el que el disco
lunar completo bloquea el Sol y se inicia el elipse anular propiamente
dicho. Este eclipse llega a un máximo, que corresponde al
momento en el que el Sol y la Luna se encuentran lo más concéntricos
posibles, siendo mínima la separación de los puntos
centrales de ambos cuerpos. Los contactos tercero y cuarto son análogos
a los segundo y primero, respectivamente.
La hora de inicio y final de eclipse no es la misma
para todos los puntos en los que éste es observable, pues
ésta depende de la localización geográfica
del observador, iniciándose –y finalizando– pocos
minutos antes para los observadores situados más al oeste
peninsular. En promedio para la Península Ibérica
y Baleares, el primer contacto del eclipse (momento en el que por
primera vez el disco lunar toca el solar) tendrá lugar entre
las 7:35 y las 7:45 T.U. El final de eclipse (momento en el que
el disco lunar deja de ser visible) tendrá lugar entre las
10:15 y 10:30 T.U., dependiendo del lugar de observación.
Obviamente la altura del Sol durante el fenómeno varía
en función de la situación geográfica y además
va incrementándose desde el inicio hasta el final del fenómeno.
Durante el primer contacto, el Sol se encontrará en torno
a los 15º de altura con respecto al horizonte (11.3º para
Vigo y 19.2º para Alicante, por ejemplo) y cuando tenga lugar
el último contacto, la altura de nuestra estrella en promedio
será de 40º con respecto al horizonte (35.81º en
Vigo y 44.0º en Alicante).
En la siguiente tabla se ofrecen para 50 localidades
de la Península, Baleares y Canarias los datos de la hora
del inicio y final del eclipse (parcial o anular, según cada
caso), así como del máximo, indicándose el
momento inicio y fin de la anularidad para aquellas localidades
en las que el eclipse se observa anular. Todas las horas vienen
dadas en Tiempo Universal (T.U.) Esta tabla también se puede
descargar en formato PDF. [Descargar
tabla PDF]
En la siguiente dirección se ofrece un listado que muestra
la trayectoria completa de la sombra del eclipse, tanto su límite
septentrional como austral, la duración máxima, etc:
http://sunearth.gsfc.nasa.gov/eclipse/SEmono/ASE2005/ASE2005tab/ASE2005-Tab03.html
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